Conferencia impartida por el Dr. José Antonio FLÓREZ LOZANO, Académico Correspondiente. Catedrático de Universidad de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Oviedo.
Presentación de la sesión y del conferenciante por el Dr. Alberto JUFFÉ STEIN. Académico Numerario de Cirugía Cardiaca y Secretario General de la RAMG.
MEDICINA ANTIENVEJECIMIENTO EN CLAVE DE HUMOR.
Prof. Dr. José Antonio Flórez Lozano.
Catedrático de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud. Universidad de Oviedo.
La longevidad, tiene una estrecha relación con el sentido del humor. El humor de este tipo de personas hace mucho más divertida la rutina diaria e incrementa la satisfacción personal; asegura su autoestima y su optimismo, al tiempo que reduce los miedos o la posible angustia de la propia existencia. Por supuesto, el sentido del humor tiene un impacto positivo en la presión arterial, debido a la reducción del estrés. Cuando nos reímos, nuestro cuerpo libera endorfinas, serotonina y dopamina, que mejora la sensación de calma y reduce la percepción de dolor. Además, el sentido del humor nos permite relajar los músculos y bajar la presión arterial, por lo que es una gran manera de mantener el corazón sano y reducir las probabilidades de sufrir un infarto o un derrame cerebral. En efecto, la risa activa y luego calma la respuesta fisiológica al estrés, lo que implica una disminución significativa de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial, generando finalmente un efecto terapéutico de relajación. La risa actúa como un poderoso psicofármaco; de hecho, disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés. El efecto terapéutico permite relajar tanto el cuerpo como la mente y así, nos sentimos más tranquilos, más vitalistas, más ilusionados, más seguros (resilientes) y más positivos. En fin, toda una apuesta por la longevidad. De hecho, varios estudios han demostrado que la risa puede actuar como una forma natural de alivio del estrés y la ansiedad. Para las personas mayores es una auténtica medicina antienvejecimiento. Es una estrategia mental esencial, alimentada por el pensamiento y la actitud positiva, para lograr la longevidad ya que permite afrontar las múltiples adversidades del envejecimiento con mayor optimismo y adaptabilidad. Así, el cerebro, movido por las emociones positivas, produce sustancias químicas que hacen que la persona eleve su autoestima, experimente sensación de euforia, se sienta animada, alegre, y vigorosa. Estas sustancias que produce el cerebro, denominadas hormonas endógenas, se producen en la corteza cerebral y se llaman "drogas de la felicidad". Por lo tanto, para mejorar el estado de ánimo, es decir, el sentido del humor, es esencial «pensar en positivo» y generar en la vida diaria muchas emociones positivas.
ENTRADA ABIERTA AL PÚBLICO